Traje Regional

Con información de la maestra Rosa del Carmen Dehesa y el profesor Juan Torres Calcáneo, así como del portal especializado DeTabascoSoy:

 

Antiguamente, las mujeres de las comunidades tabasqueñas acostumbraban vestir una falda floreada sin blusa, una expresión sencilla pero profundamente arraigada en la identidad cotidiana de la región. Fue durante el periodo en que asumió la gubernatura Tomás Garrido Canabal, al impulsarse las Exposiciones Tabasqueñas, cuando se promovió la incorporación de una blusa a este atuendo. Este cambio marcó el nacimiento formal de lo que hoy conocemos como el traje regional tabasqueño.

 

La blusa destacaba por sus delicados bordados florales en el frente y en las mangas, reflejando la riqueza natural del estado. Sobre la falda se añadía un pequeño mandil adornado con tulipanes bordados, símbolo característico de Tabasco. El atuendo se complementaba con collares —cortos y largos—, una flor colocada sobre el cabello suelto y pulseras en las manos, logrando una imagen elegante y representativa.

 

Un ejemplo emblemático de este traje es el que portó María Aguilera Cadena, Embajadora del Progreso de 1932, representando al municipio de Centro. Su imagen no solo documenta una época, sino que también consolida el valor cultural de esta vestimenta como símbolo de identidad tabasqueña.

De acuerdo con registros de la Compañía de Danza Folclórica de la ciudad de Villahermosa, bajo la labor del maestro Juan Torres Calcáneo y Elvira Vargas, se conserva una réplica de este traje, lo que permite mantener viva esta tradición. Más adelante, durante la gubernatura del licenciado Carlos Madrazo Becerra, surgió el traje de gala con falda azul, ampliando la riqueza y evolución del vestuario típico del estado.

 

Hoy en día, este traje no solo representa historia, sino también orgullo. Es una herencia cultural que se porta con dignidad en ferias, eventos y celebraciones, especialmente en la Feria Tabasco, donde cada bordado cuenta una historia. Sin embargo, es importante reconocer que muchas generaciones desconocen estos orígenes, en gran parte porque en las escuelas esta información no siempre se enseña con la profundidad que merece.

Por ello, rescatar, difundir y valorar estos relatos —como los documentados por la maestra Rosa del Carmen Dehesa, el profesor Juan Torres Calcáneo y el portal DeTabascoSoy— es fundamental para fortalecer la identidad cultural y el sentido de pertenencia de las nuevas generaciones. Conocer de dónde venimos permite comprender mejor lo que hoy somos y enaltecer, con mayor conciencia, el orgullo de ser tabasqueños.